Pobreza: Aproximadamente el 30% de la población de Los Cabos vive en la pobreza.[¹]
Oportunidades educativas limitadas: El inglés, una habilidad esencial para obtener empleos mejor remunerados en una economía basada en el turismo, no se enseña en las escuelas públicas.
Jóvenes sin supervisión: Con muchos padres trabajando largas horas, los niños y adolescentes a menudo se quedan sin actividades seguras y estructuradas.
Deficiencias en la atención médica: Las familias tienen dificultades para acceder a atención médica de calidad, especialmente para niños con discapacidades.
Solo en San José del Cabo, se han identificado aproximadamente 3,200 niños como posibles beneficiarios del Centro Juvenil según datos de las escuelas locales.[²]




