La visión de este proyecto, creado por John Pentz, surgió con el fin de proporcionar a niños y jovenes locales en situación vulnerable un espacio seguro donde pudieran aprender, crecer y disfrutar de una mejor calidad de vida. La ubicación fue elegida en el corazón de la comunidad, en un radio de 2 kilómetros donde hay una alta concentración de familias de bajos ingresos y 17 escuelas locales, facilitando el acceso a los niños que más lo necesitan. Esto garantizó que el proyecto tuviera el mayor impacto posible.
La visión a largo plazo es construir en fases, añadiendo gradualmente instalaciones y programas. Gracias al apoyo de la comunidad y la generosidad de donantes de México, Estados Unidos y Canadá, este sueño se ha hecho realidad. Hoy, el centro es un refugio seguro donde los niños pueden prosperar. La transformación comenzó en 2017. Lo que era un vertedero municipal de dos hectáreas fue completamente renovado. Retiramos 312 camiones de residuos, reemplazamos la tierra con 200 camiones de tierra limpia e instalamos una barrera de vapor. La construcción del primer edificio comenzó en 2018 y en 2019, la visión dio un gran paso adelante con la finalización de una instalación de 16,000 pies cuadrados.
En 2020, durante el inesperado desafío de la pandemia, nos asociamos con Alianza Comunitaria BCS para responder a las necesidades urgentes de la comunidad. Nuestras instalaciones se convirtieron en un centro de almacenamiento y distribución de alimentos, lo que nos permitió apoyar a miles de familias durante ese momento crítico.
Esto marcó el primer gran paso del Centro Juvenil Comunitario en acción, dando vida a nuestra misión y demostrando que, juntos, podemos crear un cambio por generaciones.
En 2021, el Centro Juvenil abrió oficialmente sus puertas a la comunidad, iniciando actividades junto con las primeras organizaciones residentes.
Gracias a la continua generosidad de donantes de México, Estados Unidos y Canadá, estamos construyendo más que un centro: estamos creando un espacio seguro y de apoyo donde los niños pueden aprender, crecer y soñar sin límites.